EL NUEVO GRAN MUSEO EGIPCIO EN GIZA

          Durante la primera semana del mes de diciembre pasado, viajamos a Egipto formando parte de un grupo de periodistas. Saliendo en  vuelo charter, organizado por el operador Sama Travel (http://samatravel.net/es), volando desde Madrid a Luxor. Visitando desde Luxor, la famosa Necrópolis de Tebas, conocida como  Valle de los Reyes, el Templo de la Reina Hatshepsut,  los colosos de Memnon y los templos de Luxor y Karnak. Realizando después un crucero en barco por el Rio Nilo para visitar durante los días siguientes el Templo del dios Horus en Edfu, el templo dedicado a los Dioses Sobek y Haroeris en Kom Ombo y, desde Aswan, el Templo de Philae, templo dedicado a la diosa Isis, un poblado Nubio y,  tras viajar varias horas en autobús por el desierto, en Abu Simbel, los majestuosos templos de Ramses II y su esposa Nefertari, a orillas del lago Nasser de más de 5.000 km cuadrados que hace frontera con Sudán. Para después volar de Aswan a El Cairo y tener la oportunidad, en la ciudad más populosa de África, de conocer lugares fundamentales de la cultura faraónica (las Pirámides de Giza o la Pirámide Escalonada de Zoser en Sakkara), Old Cairo (el barrio cristiano Copto) o la cultura islámica en el barrio de  Khan el Khalili, donde se encuentra el Café El-Fishawy que no ha cerrado sus puertas,  ni de día ni de noche, en los últimos doscientos años. Donde el premio nobel de literatura de 1988, Naguib Mahfuz , ambientó su novela El Callejón de los Milagros.

Félix Bentz, Hamdi Zaki, Mohamed Hasan y Maica Rivera

        Al final del viaje, nos aguardaba una estupenda sorpresa, en un viernes, día de fiesta religiosa musulmana, ajetreado por las manifestaciones de repulsa por la anunciada declaración del Presidente de los EEUU incitando a colocar la capital de Israel en Jerusalén, la visita al nuevo Museo de Egiptología: Fruto de las relaciones de nuestro amigo Hamdi Zaki con Mohamed Hassan Abdel Fattah, Director de Documentación del Consejo Supremo de Antigüedades de la República Árabe de Egipto, fuimos invitados por éste a visitar el que será el mayor Museo Arqueológico del mundo, con 25.000 m de área de exposición y 100.000 m construidos. Visitando el Centro de Conservación perfectamente terminado en la actualidad, cuando la inauguración parcial del Museo está prevista para finales de 2018 y la inauguración total del complejo para 2022. Entre el Museo y las famosas Pirámides de Gizeh, separados por unos dos mil metros, está previsto que quede una zona sin obstáculos e incluso el Club de las Fuerzas Armadas será eliminado.

Mohamed Hassan Abdel Fattah, Director de Documentación del Supremo Consejo de Antigüedades de la República Árabe de Egipto con el Jefe de Comunicación del Gran Museo Egipcio

            El Concurso de arquitectura anunciado en 2002, recibió 1557 proyectos de 82 países diferentes, convirtiéndose en el segundo más solicitado de la historia de la arquitectura, por delante del proyecto de la Ópera de la Bastilla, el Centro de Arte Georges Pompidú o de la Biblioteca de Alejandría, y solo por detrás del proyecto del nuevo Trade Center de Nueva York.

            El diseño ganador es del grupo irlandés Heneghan Peng Architects, que dirige el proyecto, y la ingeniería es de Buro Happold y Arop (Ópera de Sidney). La construcción la llevan a cabo un consorcio mitad egipcio (Orascon) y mitad belga (BESIX Group), bajo la supervisión de la Autoridad de Arquitectura de las Fuerzas Armadas de Egipto, y  el plan y diseño museístico es de Metaphor y Cultural Innovations S.A.

             La fase tres del Gran Museo Egipcio estaba valorada en 810 millones de euros. De los 550 millones presupuestados al inicio, 360 fueron financiados por el Gobierno de Japón, los gastos han ascendido hasta los mil millones de dólares, de los que Japón ha financiado 450 con un segundo crédito. Japón participa con una oficina de expertos en la implantación del Centro de Conservación, donde cooperan varias organizaciones e institutos científicos. Se ha creado una Unidad de fumigación para piezas orgánicas, que funciona como “hospital preventivo” antes de entrar al Laboratorio de restauración. También existen Laboratorios para la restauración de madera, metal y vidrio, donde ya se trabaja con restauradores exclusivamente egipcios, con criterios internacionales, sobre piezas del los almacenes del Museo Egipcio de Plaza Tahrir. Documentando el  estado actual, su lugar de origen y estudiando las formas originales y su tecnología de fabricación, con la cooperación técnica de Japón que proporciona cursos y materiales libres de ácido, etc. Así, tuvimos la ocasión de observar directamente, sin vitrinas,  los trabajos de restauración de un papiro Libro de los Muertos, de la Dinastía XXI, un papiro real (de una reina), cercano a los dos metros de longitud, o unas sandalias pertenecientes al ajuar funerario de Tutankhamon, varios sarcófagos policromados, un carro de guerra dorado y otras maravillas de la Antigüedad faraónica.

           Además,  visitamos el laboratorio para tamaños monumentales, con una puerta de grandes dimensiones y grúas para mover las piezas. Por ejemplo, un  capitel de columna de 10 toneladas, una estatua de alabastro de Micerinos, a quien se atribuye la tercera pirámide, una escultura de la Diosa Sejmed, procedente de Luxor, un sarcófago  greco-romano de Alejandría, dos  esfinges del imperio medio de los almacenes del Museo Egipcio de la plaza Tahrir, escrituras en piedra, del Imperio Medio, utilizadas sucesivamente por varios faraones, una estatua de Amenhopet III con Ra-Horakhty, de su templo en Luxor, o grandes soportes con 87 piezas desde la prehistoria a la época greco-romana.

         El Gran Museo Egipcio, que va a desbancar al Antiguo Museo de Tahrir, hasta hoy el primer museo de Medio Oriente, planea su inauguración parcial con el Ajuar funerario de Tutankhamón y las 87 grandes esculturas, antes mencionadas, después de las elecciones presidenciales que tendrán lugar en agosto de 2018. Aunque su área de exhibición será cinco veces superior, tendrá la mitad de las piezas que el Antiguo Museo. Es decir, si el Antiguo Museo presenta 120.000 piezas expuestas y 200.000 en los almacenes, el Nuevo pretende exponer permanentemente 50.000 piezas y albergar en sus almacenes otras 50.000. Y para ello, apenas tomará 15.000 piezas del Museo Antiguo, que en lugar de la famosa máscara de Tutankhamón tiene previsto exponer otra máscara del Faraón Sethnajt, general que fundó la Dinastía XX.

            Por primera vez se expondrán juntas las más de 5.000 piezas que componen el conocido Tesoro de Tutankhamón, en la actualidad repartido entre El Cairo y Luxor, del que en la actualidad se expone algo más de un tercio (1.800 piezas), siendo el resto obras inéditas. Y entre el 6 y el 8 de mayo de 2018, el Museo recibirá la IV Conferencia Internacional sobre Tutankhamón.

            El Nuevo Museo no expondrá las momias reales, hoy expuestas en el Museo de la Civilización Egipcia, inaugurado en 2017. Pero sí expondrá momias de las Dinastías XXV, XXVI y XXVII y tiene una previsión de recibir entre 8.000 y 12.000 visitas diarias.

        Egipto es una experiencia que debía ser facilitada para todos los habitantes de la Tierra por el solo hecho de nacer en el Planeta Azul, no tengo la menor duda. Ejemplo de acogida y guardián de los grandes secretos de la existencia.

Francisco Lara Mora, Madrid